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El pasado 21 de Mayo con motivo al “día de la diversidad cultural”, nuestra compañera Cris fue invitada a formar parte de una conversación vida IG direct con Rita Bosaho, actual Directora General para la Igualdad de trato y Diversidad Étnico Racial de España. Compartimos a continuación la intervención completa que se preparó, queriendo poner en relieve el peligro en difuminar y quitarle importancia a las desigualdades sociales que persisten más allá del discurso de la celebración y, en específico, el impacto que tiene en contextos escolares.

1. ¿Quién es Cris?

Cris es china, catalana y de pueblo. No puedo representar a toda una comunidad, tampoco quisiera. Es una persona que lleva ya casi 10 años de relación con el mundo de la educación en sentido amplio, sea dentro o fuera de la institución educativa. Picoteando de muchas formas y en muchos espacios. Y es una persona que en estos últimos años, al volver como adulta a los centros educativos a trabajar, se maneja en un mar de tensiones y contradicciones por el abismo que existe entre aquello que quisiera ver y sentir en las escuelas con aquello que se encuentra en la realidad, tensiones que seguramente son compartidas por muchas. Y yo soy una más de ellas, así que esa soy, y lo explico para situar un poco desde dónde y de lo que me gustaría hablar. Me gustaría compartirte estas reflexiones/preocupaciones.

 2. Tu trabajo está relacionado con la educación ¿De qué manera se representa la diversidad cultural en las aulas de nuestro país?

Es una gran pregunta.Creo que muchas de nosotras que hemos transitado por este sistema educativo podemos pensar en muchas situaciones, vivencias, de cómo desde la escuela se nos ha narrado, encasillado y violentado… bajo unas formas o unos parámetros específicos: sea cumpliendo esos criterios “integracionistas” que se creen inclusivos, sea exigiendo una forma de ser “diversa” específica como se entiende desde la mirada hegemónica.

Por ejemplo, hoy, para mi siempre es un día temido porque en las instituciones educativas, de repente pasamos a una hipervisibilidad (como ahora con este evento), pero que en el 99% de veces esas formas de visibilizar, pasan por una celebración, un festejo… que se queda en ese discurso del enriquecimiento de las “diversas”, como si debiéramos de hacerlo sí o si… y parece que no se supere jamás.

No es algo nuevo, llevamos mucho años siendo conscientes de que existe este tipo de discurso superficial, a un nivel relacional y simplista, y que todavía predomina, que es lo problemático. Y muchas veces, tiene ese peligro, de que lleva a invisibilizar -incluso menospreciar de algún modo- trabajos y proyectos que son extendidos en el tiempo que sí que cuestionan estas narrativas estáticas y tratan de buscar otras maneras de existencia, de relatarnos, de acompañarnos durante la escolarización.

Entonces esto predomina, y parece que para la mirada hegemónica ya es suficiente, que ya “ha cumplido” porque “hoy toca” y cuesta promover actividades que “aprovechen” (si se le puede llamar así) este día para promover una reflexión crítica, no cosificadora de nosotras. Que es lo que quiero entender que se quiere hacer aquí, con este conversatorio.

Es preocupante porque cuando se hace esto en las escuelas, parece que no exista todo lo otro, que hay como cierta desconexión con la realidad social, que no tenga nada que ver con muchísimas problemáticas sociales que se están agudizando y polarizando todavía más con esta crisis. Y es preocupante que cuando hablamos de inequidad, la segregación escolar, la desigualdad de acceso a oportunidades de aprendizaje, entre otros temas, predomine sobre todo un discurso que gira entorno a la cuestión de clase y se queda allí, en esta mirada encapsulada.

Y falta una importante autocrítica en relación a lo educativo, a la mirada, y poner sobre la mesa lo problemático del etnocentrismo euroblanco que predomina en el diseño de estas prácticas: y que toca cambiar la mirada como el tipo de actividades que se consideran que son “educativas”, “pertinentes”, “significativas”…. Esto a nivel más pedagógico, a lo que habría que sumarse otras cuestionas de políticas educativas, etc, que requieren de un diálogo interdisciplinar.

En resumen, se nos representa todavía a día de hoy en formas muy específicas, acordes a la mirada hegemónica, quiero creer que hay propuestas que la desafían, que son críticas, que promueven otras formas de enseñar y aprender, pero que todavía son muy aisladas y ojalá, que algún día sea una mirada que de base, existe allí; y que nuestra existencia no se tenga que reducir a un día específico.

3. ¿Cuales son los retos que tenemos por delante?

Superar esta mirada acrítica, mucho miedo y resistencias en hablar sobe el racismo, sobre explicitar que en tanto que estructural, sistémico, se impregna en las instituciones educativas de la misma manera que en otros espacios. Del contrario, ¿celebrar el qué? ¿qué enriquecimiento? si a la vez se ignora y se evita hablar de todas las violencias estructurales que existen dentro del sistema educativo y que afectan al desarrollo y aprendizaje de muchas peques y jóvenes.

Hay muchos retos y mucho que cuestionarse, muchas dificultades propias de la precariedad del sector, de la educación pública y que requieren de un ejercicio reflexivo colectivo con muchas más profesionales.

Desde la orientación educativa, que es más mi nivel de incidencia, creo que hay mucho por hacer y que podemos y debemos de hacer, sobre todo ese repensar la propia mirada, y ese atrevimiento a nombrar las cosas, saberlo identificar, al racismo llamarlo por lo que es, a detectarlo y saber cómo se reproduce dentro del claustro, a través de lenguaje, de las actitudes adultas, de los contenidos, las actividades.. Falta un gran atrevimiento a ello, y yo me incluyo también. Y al final, tener mucha paciencia para lidiar con estas tensiones, porque los cambios son terriblemente lentos, pero bueno, por lo menos, allí están.